Siguiendo por la senda de Telescopes, Asobi Seksu y Serena Maneesh, hoy traigo a estos lechones que facturan shoegaze sin más pretensiones que unir esos dos pilares fundamentales de ese sonido como son el ruido en las guitarras y la melodía en las voces. Todo esto quedaría en nada sin canciones buenas y aquí, a falta de novedad en lo propiamente musical, las hay y a pares. Supongo que The pains of being pure at heart tienen gran parte de culpa de que florezcan bandas de este tipo día sí, día también. Si traen los deberes bien hechos, bienvenidos sean. Si no, no hace falta ni odiarles, el tiempo se traga a ese tipo de bandas oportunistas fácilmente. En este caso parece que estos chicos de San Francisco van a aguantar el tirón y este segundo trabajo lo confirma.
sábado, 28 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
Serena Maneesh - Serena Maneesh (2005)
Otro buen descubrimiento que le debo a Charlie Faber, responsable de Sateli"esunrollo"3. A veces me topo con él y su voz fumada, y suele coincidir que en mi mano hay un porrito para entenderle mejor y hasta partirme el ojete con sus cosas, y cuando no le da por los sonidos souleros se ve ese otro gusto musical del señor Faber (o de alguno de sus colaboradores) menos clásico que a un servidor le interesa más que el puto funk etc. (aunque a veces también apetece, pero son las menos). Desde el rock sucio con cierto regusto a clásico pero filtrado por el shoegaze que traigo hoy con Serena Maneesh hasta el rock de raíces más yanquis de, por ejemplo, Crooked Fingers, pasando por Buffalo Tom o The Kingsbury Manx, por poner algunos ejemplos a bote pronto de buenas bandas que he ido pescando de su programa.
Y tras este pequeño alegato a favor de los porr... emmm... de Charlie Faber, repetiré que Serena Maneesh son noruegos. Y ya está. Si eso no te sirve pues peor para ti. Para mí es una razón de peso. ¿Más datos? Veamos... ah, sí, "Don`t come down here", sus siete minutos y medio valen ya el disco entero. Y ya. Porque eso de discazo está muy manido ya, ¿no?
http://www.mediafire.com/?0jnyjvmzm3j
(Fuente: nadandoacrol)
Asobi Seksu - Fluorescence
De nuevo otro gran disco de esta banda americana, liderada por Yuki Chikudate, teclados y voz principal (y qué voz), y James Hanna, guitarras (qué guitarras) y voces también. Muy bien acompañados ambos por el tándem bajo-batería, especialmente este último, que no deja que las canciones decaigan en ningún momento. Puede parecer algo básico, pero este tipo de grupos que se hacen atmosféricos por momentos a veces caen en cierta monotonía si no hay alguien haciendo que la maquinaria esté bien engrasada. Siguen jugando en ese terreno entre lo semi-comercial (dicho sin ningún desprecio) del dream pop con el shoegaze, y lo hacen maravillosamente, así que celebro que no les dé por hacer experimentos con gaseosa y mantengan su sonido fiel y en buena forma.
Encontrarás joyas como "Trails", todo un alarde de lo mejor que son capaces de facturar para mi gusto: esa maravillosa voz sobre un manto de guitarras ruidosas acompañado de una contundente base rítmica detrás; un gran single como "Perfectly cristal", de sonido más accesible si quieres, pero igualmente redonda; reminiscencias a los Cure (esos teclados) en el arranque de "Sighs", así como ciertos aromas de Dinosaur Jr. época "You're living all over me" en algunos momentos; canciones cambiantes marca de la casa como "Coming up", "My baby" o los seis minutazos de "Leave the drummer out there"; añádele algún que otro toque electrónico novedoso, ecos, sintes y teclados varios, alguna rallada que otra, y hasta cabe un pequeño hit en japonés llamado "Trance out" al final del disco. Se agradece el hecho de que no siempre sea ella la voz principal, ya que él resuelve bien la papeleta. En definitiva, un trabajo muy completo este "Fluorescence", incluyendo la bonita portada de Vaughan Oliver, casi de autohomenaje al sello 4AD.
www.filefactory.com/file/b4f8bfb/
martes, 21 de febrero de 2012
The Telescopes - Taste (1989)
"Taste" es uno de esos pepinos que yo siempre tenía como el paradigma de grupo que no conocía ni Cristo y que cayó en un agujero en el tiempo como tantos otros discos de adolescencia que luego he recuperado y me han vuelto a sorprender muy gratamente. Ahora que a cualquier cosa (por no decir mierda) lo llaman shoegaze, y para que alguien sepa que hay (había) más bandas de ese estilo además de los archimentados My Bloody Valentine, manzanas traigo, y manzanas bien ruidosas, valga la estúpida metáfora. Tenía la tentación de poner el adjetivo noise en algún lado, pero para mí esa palabra quedó desvirtuada en los 90 como un término un poco cool (por no decir pijo) con la hornada de bandas patrias llamadas noise-pop, de la que me valían Penelope Trip, Beef y poco más, y porque reducir su sonido a esa etiqueta era ridículo. Pero al final todos caemos en la ridiculez de las etiquetas por tratar de hacernos entender. Me pasa igual con el término indie hoy, que para mí significa una cosa y para los que dicen que indie son Russian Red o Love of Lesbian es otra muy diferente. Para mí indie significa tocar lo que te salga de los huevos con los medios que buenamente puedas, con cierto espíritu punk de no venderse fácilmente: que una canción se hubiera grabado e incluso ejecutado técnicamente como el orto no significaba que no siguiera siendo un temazo, ni mucho menos. Y pienso en discazos como el "Slanted and Enchanted" o el "Pod". Esto que para mí es una obviedad, poner el fondo por encima de la forma, para otros no lo es tanto. A veces parece importar más quién te grabe o mezcle las canciones que el hecho de escribir una buena estrofa o molestarse en ser algo más original que el vecino de a lado que ha hecho eso que tanto mola, que de copias de copias está el mundo lleno.
Y tras esta parrafada que no va a ningún sitio, le doy unas caladas más a esto que fumo y retomo a los pobres Telescopes que no tienen culpa de mi onanismo mental transitorio. Igual de bonito que de engañoso es el comienzo de "Taste" con esa pequeña joya que es "And let me drift away", ya que después irrumpe el rugido de "I fall, she screams", y desde ahí hasta el final el pedal de distorsión se queda pulsado, formando ese paisaje y esas capas de ruido tan características. A veces se distingue un aire más pop entre la jauría ("The perfect needle" es un ejemplo perfecto, además de uno de sus mejores temas), otras más psicodélico rozando lo rallante, y hasta un aire punk que sobrevuela muchas de las canciones. A veces baja la velocidad (que no el ruido) como en "Violence" o "Please, before you go", e incluso introducen una acústica debajo de las capas mencionadas antes, como en "Oil seed rape", donde además juegan al típico despiste de calma-arranque-calma; otras veces empiezan ya con el martillo desde el principio y paren pepinos que no llegan a 2 minutos como "Threadbare" o "Anticipating nowhere", o algo más largos como ese hostiazo que es "There is no floor".
Inevitables aires de My bloody valentine en cuanto a tempos rallantes y cortados en algunos temas ("Anticipating nowhere" era de mis favoritos), como inevitable también acordarse de los Jesus and Mary Chain en el tramo final, cuando se ponen monolíticos y más básicos, con "Suffercation", que parece cantada por J. Mascis en plan macarra, o "Silen water"(aunque en esta la voz me recuerda a INXS, ahí queda eso), para acabar con la kilométrica "Suicide", con un curioso psicodélico interludio que deviene en un la mascletá final de voces, ruidos, aporreos enfermizos de batería y puros acoples con los que cierran (sin contar los bonus) este magnífico y olvidado "Taste".
Como dice mi buen amigo Txarls, aunque anden los amigos de Mulder y Scully por ahí rondando en busca de links, por mí que les den mucho por culo. Y por cierto, desde aquí mandarle mucho ánimo con esas lesión de rodilla, para que vuelva pronto a sus reconfortantes pachangas de basket. La que aquí subo es la reedición de 2006 e incluye 4 bonus tracks en directo. De ellos sobresalen los casi 8 minutos de "Suicide", donde queda claro que estos ingleses aún en activo no se andan con medianías en directo.
http://www.mediafire.com/?mkdjkzyoqjz
jueves, 9 de febrero de 2012
Lymbyc Systym - Carved by glaciers
Aún sabiendo que la mayoría pasaba por aquí solo por los enlaces, seguiré recomendando alguna cosa que otra. Al fin y al cabo el paraguas tampoco es que se caracterice por actualizarse mucho y ya que estamos, por qué no seguir dando el coñazo un poco más.
Hoy traigo un disco de música instrumental en la línea de los Tortoise más accesibles de su magnífico "TNT" o del "Millions now living will never die". Hoy la cosa va de paisajes y banda sonora. Algún que otro toque electrónico no muy machacón, instrumentación muy rica, propia de estas bandas que, a falta de trabajo vocal/escrito, ponen todo su talento al servicio de la música y en tratar de que aquello no se haga demasiado monótono, pecado en el que suelen caer algunas formaciones de este tipo. Aquí todo va sustendado en una base de teclados de diversa clase, aunque si el oído no me falla, predomina el órgano Rhodes, y sorprende el poco uso que hacen de las guitarras estos dos hermanos residentes en Arizona, ya que es fácil asociar según qué estilos a determinados instrumentos.
Este es su EP debut de 2006, reeditado 3 años más tarde con dos buenos remixes (y no suelo ser muy amigo de estos inventos) a cargo de Her Space Holiday y American Analog Set. Los primeros le dan una vuelta ruidosa, guitarrera y algo más acelerada a "1000 arms" y los últimos añaden una parte cantada que se agradece bastante como colofón al disco, respetando la esencia de la parte musical de "Selamat Pagi". Muy destacables los dos (y más largos) primeros temas, "Lotan Baba", ciertos aires jazzeros y el que da título al EP. Como consuelo de tontos dejo el link de Sputify:
Lymbyc Systym – Carved By Glaciers
sábado, 3 de diciembre de 2011
Los enemigos - Tras el último no va nadie (1994)
Cada uno tiene sus discos sagrados, de esos que te marcan y te hacen fan a muerte para los restos. Pues bien, para mí Los Enemigos tienen cinco o seis discos de esos: 'Ferpectamente' por la época en que me pilló y porque me partía el ojete con "Florinda", "La paella", "Juan Valdés" y demás ocurrencias, amén de esas instrumentales tan cojonudas; 'La vida mata' porque aunque me costó al final se hizo el más grande de cabo a rabo; 'La cuenta atrás' porque... mierda, mi puta infancia y mi adolescencia; y aparte del 'Sursum Corda' a medias con el 'Gas' y el inmejorable cierre que fue 'Nada', este enorme 'Tras el último no va nadie', del cual pasé años creyendo que su sonido tan crudo era por lo hecho polvo que estaba el vinilo de mi hermano, y al cabo del tiempo leí una explicación "técnica" que dio Josele en una entrevista, algo de bobinas que se quemaban o mierdas así. Pero lo cierto es que le viene como un guante a las canciones que la banda parió en esa época. Me atrevería a decir que, con permiso de la gran reputación y cierto nombre que les otorgó 'La vida mata' sobre todo, sumado a 'La cuenta atrás', fue el disco que les puso en el mapa a un nivel más abierto. Vamos, tan abierto como para que el polémico video de "¿Por qué yo?" (la censura de la foto del rey) estuviera en la bolera de este pueblucho, ya sabes, esa que estaba cerquita de dos tiendas de discos que ya no existen, Neón y Blanquito. Bueno, lo de blanquito creo que venía del viejo canoso que te atendía ofreciendo a los AC rayo DC (literal) o los Dir Estrais. Pero basta de escarbar. Respecto al vinilo solo añadir que está muy bien eso de que son más bonitos, pero claro, siempre y cuando la portada sea bonita, digo yo. Porque lo cierto es que Los Enemigos, salvando los cucuruchos de 'La vida mata', el trabajo pictórico del padre de Josele en 'Gas' y, si me apuras, la foto de arriba de la perra (esa cara), las demás dejan bastante que desear. Eso sí, la raspa del boquerón en la camiseta queda de lujo.
En cuanto a canciones: "¿Por qué yo?" siempre fue un temazo y "No importa" todo un himno para mí durante una larga época de agilipollamientos mentales varios; de "Sin hueso" me sé hasta los redobles de Animal en la larga y preciosa parte final, cuando Josele todavía 'sabía' puntear y se explayaba como un bendito con un tal Manolo al lado (casi nadie), aparte de ese precioso vaivén y crescendo final, donde se atreven con arreglos trompeteros bastante finos para firmar así siete minutazos (la canción más larga en su discografía) tan redondos que ni siquiera Los Planetas consiguieron joderla en directo. También hay pepinazos como "La venganza de H.P. Expósito", "Clonaciones S.A.", "Las tornas" o "Nada"; o una muestra más de lo grande que es Fino en "El ring", para mí uno de los mejores bajistas que ha dado este país; y por supuesto maravillosos medios tiempos que les hacía (aún más) diferentes al resto de bandas con las que se les solía emparentar. A mí me daba particularmente por culo la comparación con Platero y tú, que en la vida podrían parir una joya como "La espera", por ejemplo. Y no me olvido de esas dos bonitas dedicatorias a su malogrado amigo Lalo Cortés, "La carta que no..." y "Sueña (por mí)", cerrándolo todo de una forma muy emotiva.
Aquí hay historias de perdedores, de fe, de camellos, a ratos olor a cerveza y a sudor de un polvo, pero sobre todo una forma auténtica de releer el rock and roll sin ser del montón, curtiendo el sonido a base de martillo y cincel. Nunca entendí por qué renegaron tanto de él después, aunque supongo que no debió ser una época memorable en lo personal. Yo comía grunge encantado esos años, pero en realidad esto era lo que me quedaba más cerca y por lo tanto me identificaba más, y daba igual que entendiera más bien poco algunas de sus letras. Recuerdo leer que a ellos eso del grunge se la pelaba y me parecía normal porque ya había un salto de generación entre ellos y yo, pero cada cosa en su sitio es igual de sagrada. Así que aprovechando que está a la vuelta de la esquina su regreso (principios de Enero, creo) para hacer caja, que bien se lo merecen, y de paso patear algunos culos pseudorockeros, dejo caer por aquí estas once canciones sin desperdicio. Me he dado cuenta de que podría estar horas hablando de estos cabroncetes porque aún viendo la parrafada gigante que dejo detrás tengo la sensación de que me dejo cosas por contar, matizar, etc. Vuelvo al principio para justificarlo: hay discos que marcan.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Grand Hallway - Promenade (2009)

Sigo en la línea de discos invernales, a pesar de que este es bastante luminoso en realidad (al menos sus arreglos trompeteros, violines y demás así me lo dicen). Grand Hallway es el nombre de la banda liderada por Tomo Nakayama, afincada en Seatlle (ayy, qué verde era mi Seattle...) y que practican un sonido que, dejando grandiosidades aparte, podría asociarse a ratos con esa corriente que va (o fue o irá) a rebufo de Arcade Fire, con Fanfarlo por ahí revoloteando, y de los que se agradece que no sean meras copias, ya sea porque le añaden su punto personal o porque la banda canadiense es simplemente inimitable (y lo digo yo que tampoco soy demasiado talifán). Pero en este paraguas se trata de dar cabida a discos que me hagan tilín, y este "Promenade" hace tiempo que me lo hizo, a pesar de que lleve en borradores desde octubre del año pasado como el resto de discos que he subido este noviembre. Que ya tocaba vencer a la pereza, vamos.
Se me hace más amena la primera mitad del disco, con preciosos temas como "Raindrops", "Blessed be, honey bee", "Elinor with the golden hair" o "Usagi no uta" (en japonoide, uno de tantos guiños a ese idioma que hay a lo largo del disco, si bien se reservan una gran canción como "Sirens" para casi el final. Resumiendo, más folkie preciosista para el paraguas sandinista, que como casi no hay...
Angus and Julia Stone - A book like this (2007)
Venga va, que ya se acerca el mal tiempo del todo, a ver si es verdad, y apetece escuchar disquitos invernales como este, con una producción sobria, arropado con pianos, acústicas y vientos varios (cello, armónica), además de dos maravillosas voces como las que atesoran estos dos hermanos australianos. Vale que muchas de sus canciones son carne de serie tipo Anatomía de Grey, vale que la voz de ella a ratos se hace cansina por asociarse a otras voces más comerciales-insustanciales (Russian "bostezos" Red), y hasta vale que hay saturación de este tipo de bandas, pero Angus y Julia son Angus y Julia, y no hay más que hablar (toma argumento). Les asocio a gente como Josh Rouse en cuanto a elegancia y demás, por poner un ejemplo. En realidad su EP debut, "Chocolate and cigarettes" es mucho más redondo, pero "A book like this" merece la pena. Entre otras cosas por canciones con aroma a clásico como "The beast", "Just a boy", "Silver coin", "Stranger" y mi favorita, que es "Another day".
Rogue Wave - Descended like vultures (2005)

En los tiempos del myspace aproveché para mandarle a los Nueva Vulcano una invitación a oír "Pacífico" de Postmeridians, ya que en ella se hacía una mención no muy sutil a ellos ("...quemando a Vulcano en el auricular...") y supuse que les gustaría. A los pocos días respondía Wences agradeciendo el gesto y afirmando que lo que él andaba quemando en ese momento era este disco de Rogue Wave. Así que cómo cojones no iba a darle una escucha. Y como no se me ocurre un referente parecido y a los listillos de spotify sí, diré que llevan ese mismo aire que Matt Pond PA, aunque para el caso es lo mismo porque tampoco es que sean muy conocidos que digamos. Pero se mueven en ese mismo terreno de base acústica y más bien reposada, añadiéndole después matices más rockerillos y a veces hasta algo de mala hostieja.
Yo me quedo con los dos primeros cortes del disco: la preciosa "Bird on a wire" y "Publish my love"; también destaco la inmediatez de "10:1" y "Medicine ball"; los coros tan Pixies de "Are you on my side", y finalmente está el apartado de grandes finales de canciones magníficas como "Catform", "Love's lost guarantee" y sobre todo el de mi favorita, "You", una pequeña maravilla que te lleva por donde le da la gana.
Jabier Muguruza - Konplizeak (2007)

Bonito trabajo este que firmó Jabier Muguruza en 2007. Tenía pendiente postearlo desde octubre del año pasado (ahi es ná) en que me topé con él en Radio 3. Creo que fue en Discópolis, programa que suelo escuchar de allá pa' cuando y que a menudo me proporciona gratas sorpresas en mundos musicales normalmente alejados del mío. Y es que no sé mucho de cantautores en general, y no me suelen entusiasmar, pero esta vez me entró bastante bien (al igual que el magnífico "Aise").
Para más señas pincha aquí, donde se habla más a fondo del disco en cuestión. Recomendable también echarle un ojo a la traducción de las letras y a este video de mi adorada (desde tiempos inmemoriales) Bárbara Goenaga. En definitiva, todo un placer redescubrir este "Konplizeak".
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